Chile es un país largo y angosto, lo que hace que la elección del transporte cambie mucho según qué tan lejos se viaje. Entender esto antes de armar el itinerario evita perder días enteros en traslados que se podían resolver en un par de horas de vuelo.
Buses interurbanos
Dentro de una misma región -por ejemplo, moverse entre ciudades de la zona central o dentro de la Araucanía- el bus es cómodo, frecuente y considerablemente más barato que volar. Los buses de larga distancia en Chile suelen tener buen estándar, con asientos semicama en la mayoría de las rutas principales.
Cuándo conviene volar
Para trayectos entre macrozonas -por ejemplo, Santiago a Punta Arenas (Patagonia) o Santiago a Isla de Pascua- el avión es prácticamente la única opción razonable: el mismo trayecto en bus puede tomar más de 30 horas. Reservar los vuelos internos con anticipación, especialmente hacia la Patagonia en temporada alta, ayuda a conseguir mejores tarifas.
Los trenes de pasajeros en Chile son mucho más limitados que en otros países de la región: prácticamente se reducen a algunos servicios de cercanías en la zona central, no existe una red de trenes de larga distancia entre regiones como sí ocurre con los buses o los vuelos.