Chile es, en general, uno de los países más caros de Sudamérica para viajar, particularmente en alojamiento y comida en restaurantes. Aun así, el presupuesto varía mucho según la región que se visite y el estilo de viaje, por lo que conviene pensarlo por categoría de gasto más que como una cifra única.
Qué encarece más el viaje
El transporte interno suele ser el mayor gasto imprevisto: las distancias en Chile son largas, y moverse entre el norte, el centro y la Patagonia casi siempre implica vuelos internos, ya que ir en bus entre esas zonas puede tomar más de un día completo. Reservar vuelos internos con anticipación reduce bastante ese costo.
Dónde ahorrar sin perder experiencia
- Los buses interurbanos dentro de una misma región (por ejemplo, dentro de la zona central o dentro de la Patagonia) son considerablemente más baratos que los vuelos internos.
- Comer en mercados y ferias (como el Mercado Central de Santiago) suele costar menos y ser más auténtico que los restaurantes turísticos.
- Los parques nacionales tienen entradas accesibles comparadas con otros destinos de trekking del mundo; el gasto mayor suele estar en el transporte para llegar a ellos, no en la entrada misma.