En 2003, la UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad al área histórica del puerto de Valparaíso, reconociendo un urbanismo excepcional: una ciudad que se desarrolló de manera espontánea sobre terrenos escarpados, resolviendo la conexión entre el plan y los cerros con ascensores funiculares, muchos de ellos aún en funcionamiento desde fines del siglo XIX.
Qué hace única su arquitectura
La mezcla de estilos -influencia europea traída por inmigrantes de distintos países durante el auge portuario del siglo XIX, combinada con soluciones improvisadas para construir en pendientes muy pronunciadas- es lo que le da a Valparaíso una identidad visual que no se repite en ninguna otra ciudad chilena. Las casas de zinc y madera pintadas de colores, lejos de ser solo estética, respondían originalmente a la necesidad de proteger las viviendas de la humedad del puerto.
Recorrer el área patrimonial
El sector declarado patrimonio se concentra principalmente en los cerros Concepción y Alegre, donde el trazado de calles angostas, escaleras y pasajes se mantiene prácticamente igual que hace más de un siglo, y donde conviven casas patrimoniales restauradas con el arte callejero que se volvió, en las últimas dos décadas, otro sello de identidad de la ciudad.