San Pedro de Atacama, en la región de Antofagasta, es el destino de naturaleza más visitado del norte de Chile. El pueblo en sí es pequeño -de tierra y adobe-, pero funciona como base para explorar paisajes que combinan desierto, salares y volcanes por encima de los 4.000 metros.
Valle de la Luna
A menos de 20 minutos del pueblo, el Valle de la Luna debe su nombre a un paisaje de dunas, formaciones rocosas y depósitos de sal que recuerdan la superficie lunar. El mejor momento para visitarlo es el atardecer, cuando la luz cambia el color de las formaciones cada pocos minutos.
Géiseres del Tatio y salares
Los Géiseres del Tatio, uno de los campos geotérmicos más altos del mundo, se visitan al amanecer -hay que salir de San Pedro alrededor de las 4 de la madrugada- porque el vapor se ve mejor con el frío de la madrugada, antes de que suba la temperatura. El Salar de Atacama, el más grande de Chile, es además uno de los mejores lugares de Sudamérica para ver flamencos en su hábitat natural.
- La altura (San Pedro está a 2.400 msnm y varios tours suben a más de 4.000) puede causar puna o mal de altura: conviene llegar con un día de aclimatación antes de hacer excursiones exigentes.
- Las noches en el desierto son extremadamente frías incluso en verano: llevar abrigo aunque de día haga calor.
- La mayoría de las excursiones (Tatio, Valle de la Luna, salares) se contratan con agencias locales en San Pedro, no es necesario reservarlas desde el extranjero.