Valparaíso es, junto con Santiago, la puerta de entrada más habitual para quien llega a Chile por primera vez. A hora y media en bus desde la capital, el puerto ofrece algo que ninguna otra ciudad chilena tiene: un centro histórico declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, construido sobre más de 40 cerros conectados por ascensores centenarios.
Los cerros que no te puedes perder
Cerro Alegre y Cerro Concepción concentran la mayor densidad de arte callejero, miradores y casas de colores del casco histórico. Se recorren caminando en un par de horas, subiendo por alguno de los ascensores patrimoniales -el Reina Victoria o el Concepción son los más turísticos- y bajando a pie disfrutando las vistas a la bahía.
Qué más hacer si tienes el día completo
- Recorrer el Paseo Yugoslavo y el Paseo Gervasoni al atardecer, cuando la luz le da otro color a las fachadas.
- Visitar La Sebastiana, una de las casas de Pablo Neruda, con vista panorámica a todo el puerto.
- Almorzar en algún restaurante con vista a la bahía en el Cerro Concepción o Alegre.
- Bajar al plan (la parte baja de la ciudad) para ver el Congreso Nacional y la vida portuaria real, no solo turística.
Valparaíso funciona bien como excursión de un día desde Santiago, pero si el tiempo alcanza, quedarse a dormir una noche permite ver la ciudad iluminada de noche desde los cerros, una de las postales más fotografiadas de Chile.