La Patagonia chilena concentra algunos de los paisajes más impresionantes de Sudamérica: montañas, glaciares y fiordos en un territorio con muy baja densidad de población, donde las distancias entre un punto y otro se miden en horas de viaje, no en kilómetros.
Puerto Natales, la puerta de entrada
Puerto Natales es la ciudad base para visitar Torres del Paine, a poco más de una hora en auto o bus. Tiene la mayor concentración de hoteles, agencias de trekking y tiendas de arriendo de equipo de montaña de la región, y su costanera sobre el Seno Última Esperanza es un buen lugar para aclimatarse antes de entrar al parque.
Más allá de Torres del Paine
Aunque Torres del Paine concentra la mayor parte de las visitas, la Patagonia chilena sigue mucho más al sur: Puerto Williams, la ciudad habitada más austral del mundo, y el canal Beagle ofrecen una experiencia mucho menos masificada para quien tiene tiempo de extender el viaje. Para quienes vienen desde el norte, la Carretera Austral conecta buena parte de esta región por tierra, aunque combinando siempre auto con transbordadores.